“Rescatamos a niñas que eran entregadas como empleadas”

Las niñas y adolescentes del área rural son las más vulnerables a la explotación laboral, asegura la exrepresentante del Sindicato de Trabajadoras del Hogar San Pedro, Dominga Mamani. Durante su gestión rescató a menores de edad que eran llevadas como empleadas domésticas a casas donde el pago era el mínimo o no existía, casos similares al de Tomasita.
A sus 35 años, Dominga Mamani ya fue ejecutiva del sindicato San Pedro en dos oportunidades. Empezó a trabajar a los 13 años porque su padre sufrió un accidente y ella quería ayudar a su numerosa familia. Entonces se fue de su casa para emplearse como niñera en Cochabamba.
Desde entonces es trabajadora del hogar y nunca dejó de superarse. Ahora está a punto de terminar sus estudios en derecho.
“Uno de mis impulsos para ser dirigente fue ayudar a mis compañeras a hacer valer sus derechos. Cuando era dirigente tuve que salir a rescatar a las que eran abusadas”, cuenta.
Una de sus preocupaciones eran las adolescentes y niñas del área rural que empezaban a trabajar sin que se respetaran sus derechos. Algunas eran dejadas por sus familiares en casas y otras, reclutadas de entre los migrantes potosinos que pernoctaban en los alrededores de la terminal de buses de La Paz.

“Ahí tu decías que querías una empleada y que ibas a pagar 300 o 400 bolivianos y rápido te traían a alguien, porque por lo general sólo les pagaban entre 150 y 200 bolivianos. Casi siempre eran chiquitas”, relata.

Preocupada por esa situación, Mamani iba algunas agencias de empleo o a la Terminal vestida con sus mejores ropas, como si fuera una empleadora. “Me ponía un sombrero lindo y mis aretes grandes e iba como a buscar trabajadoras para ‘rescatar’ a mis compañeras”.

En una de sus intervenciones encontró en Villa Copacabana a dos adolescentes de 14 y 16 años. “Eran niñas, se las veía chiquitas. Hemos tenido que intervenir y rescatarlas”, dice.

Consiguió el pago justo por todo el tiempo que trabajaron y que regresen sus hogares. “Las dos ahora están estudiando y eso me hace muy feliz. Todavía me visitan, me dicen tía y me mandan chuñito u otras cosas”.

Pero la mayoría de estos casos no tiene final feliz. El asesor jurídico de la Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar de Bolivia (Fenatrahob), Rodrigo Maidana, señaló que su oficina atiende varias denuncias de abuso a señoras mayores que durante años trabajaron para una sola familia sin recibir pago.

“Son trabajadoras que prácticamente fueron esclavizadas toda su vida y que llegan acá porque fueron despedidas porque ya pasan los 70 u 80 años luego de haber trabajado desde los 10 a 14 años. Nunca recibieron beneficios ni vacaciones y como no las dejaban salir, nunca formaron una familia propia”, asegura.

Este año, una de ellas consiguió una renta vitalicia de 100 dólares y vivienda por el resto de sus días. Fue el primer caso ganado en estas condiciones.

Esta semana Tomasita Machaca denució que “fue esclava” de una familia por 38 años. La dirigenta de Fenatrahob, Gregoria Gabriel, pidió justicia para su compañera. “Sí o sí se debe actuar con toda la ley”, dijo.

Tomasita.- El pasado martes Tomasita Machaca, de 54 años de edad, denunció que trabajó como empleada en una casa de la calle 15 de Calacoto durante 38 años sin remuneración. Afirmó que le dijeron que toda su familia había muerto y que no la dejaban salir.

Beneficios.- El Ministerio de Trabajo indicó que en caso de ajustar con el actual sueldo mínimo nacional, los empleadores estarían obligados a pagar 912 mil bolivianos sólo en relación con el salario.

https://www.paginasiete.bo/sociedad/2017/9/17/rescatamos-ninas-eran-entregadas-como-empleadas-152346.html#!

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