Semiesclavitud y acoso, denuncias frecuentes de las empleadas de hogar

La Asociación de Servicio Doméstico Activo denuncia las dificultades para equiparar sus derechos a los de otros trabajadores.
Situaciones de abuso sexual, de acoso y trabajo en semiesclavitud a cambio de comida y techo. Son las condiciones que sufren muchas empleadas de servicio doméstico que trabajan en viviendas de las islas. Un sector de trabajadoras con dificultades para equiparar sus derechos laborales con los que tienen el resto de empleados que cotizan en el régimen general de la seguridad social.
La presidenta de la Asociación de Servicio Doméstico Activo, Carolina Elías, denuncia el volumen de empleo sumergido que provoca esta actividad y que sufren en su mayor parte mujeres migrantes. Muchas de ellas necesitan un contrato de trabajo para renovar su permiso de residencia en España y en ocasiones se encuentran a merced de empleadores sin escrúpulos que se aprovechan de la situación.
«Conocemos un caso de una compañera que tuvo que aceptar abusos y acoso sexual para que el empleador cumpliera con su palabra de hacerle los papeles y pudiera renovar su permiso de residencia. Ella aceptó esa situación en un momento de extrema desesperación y todas esas cosas cuesta que salgan a la luz y se denuncien» dice la presidenta de la asociación.
Elías considera que hay un cierre en banda por parte del Gobierno central a la hora de tratar la regulación de estas empleadas. Cree que influye el hecho de que muchas trabajadoras sean extranjeras y en la visión machista que todavía se tiene sobre este trabajo.
Otra de las dificultades que surbraya Elías es la de organizarse y constituirse en una plataforma como la de las camareras de piso, que han conseguido que su causa sea conocida. La mayoría de empleadas de hogar «trabaja sola» con empleadores diferentes y se ve limitada para compartir su problemática con otra compañeras de profesión.

cadenaser.com/emisora/2018/01/24/radio_mallorca

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